Amodio Córdoba: El turno de los ofendidos


 
  Con una interpretación muy personal de las de más de 3.000 respuestas a la pregunta ¿Qué amas, qué odias de Córdoba?, Fritanga realizó el año pasado un mural en la Cruz del Rastro. Con diferentes consecuencias: hay quien se ofendió por algunos símbolos, hay quien se ofendió por "cordosiesas", hay quien se ofendió porque se pintara un muro en el casco histórico, hay quien se ofendió porque otros se ofendieran. El caso más entrañable fue el de un espontáneo que, brocha en mano, borró un travesaño de una cruz invertida, convirtiéndola así en un palo. Lo hizo delicadamente, sin estropear el resto del muro. También le pintó una sonrisa a una virgen momentos antes de que lo detuviera la policía municipal. Fritanga, colectivo underground, realizaron su mural cumpliendo escrupulosamente con todos los requisitos legales. El verdaderamente clandestino resultó ser un católico delicado.
 
  Durante un año, el muro se ha convertido en otro photocall para la ciudad, fotografiándose cuanto turista, visitante y erasmus ha pasado por ahí. Ahora el mural amenaza derribo y los vecinos se han movilizado en contra de la instalación de un nuevo «centro gastronómico» en el barrio. Antes de que se muera el muro, hemos decidido matarlo. Estamos a favor de una muerte digna.
 
  Así que hemos convocado a todos los ofendidos y les hemos solicitado que, brocha en mano, borren todo aquello que le moleste del muro. Es el turno de los ofendidos. Fuera de twitter. Ésto es el mundo real.