Montilla-Moriles ante el diván.

"¿Con qué identificas el vino de Montilla-Moriles?", preguntaba el moderador, el sociólogo Ángel Ramírez. "Con la cata, la feria, las cruces, el folclore, las sevillanas y la música alta", respondía Esther Casado, de Zum Creativos. Anoche, el consejo regulador de la denominación de origen Montilla-Moriles se sentó en una especie de diván ante una parte del sector cultural y creativo de la ciudad de Córdoba en el Círculo de la Amistad. El objetivo era descubrir, quizás, en qué ha fallado el sector vitivinícola cordobés y, sobre todo, salvar el abismo que le separa del mundo de la cultura y la creación de la ciudad.
Alfonso Alba [@AlfonsoAlba_] escribe sobre el encuentro de los vinos de Montilla-Moriles con una parte del sector cultural y creativo de la ciudad de Córdoba.

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